jueves, 5 de agosto de 2010

Imaginación


-Me encanta recorrer tu espalda con mi lengua hasta llegar a tu nuca, que despiertes con mis besos cuando mis labios encuentran los tuyos, que sin poder abrir los ojos, sonrías y me preguntes que si he dormido bien.
-Pero... si nunca hemos dormido juntos.
-No, no lo hemos hecho; pero sucede tantas veces en mi cabeza, que es como si realmente pasara.

domingo, 25 de julio de 2010

LLamada



Hoy ha sido un día largo, tan largo que parece que ha tenido 48 horas.
Me he levantado pronto. No he desayunado.
El teléfono ha sonado, me he caído al salir de la ducha y tras de mi, la barra y, la cortina.
Sentada en el suelo, completamente mojada, sin saber si lo que me recorría la cara era lágrimas o el agua de mi pelo chorreante...
-"Creo que deberíamos limpiar las juntas de las baldosas del suelo" pensé.
Oigo el teléfono de nuevo, pero parece que está en el piso de al lado, porque su timbre suena muy lejano.
Sigo sentada.
-"Creo que deberíamos limpiar las baldosas de las paredes" pensé.
Me levanto, dolorida.
Y me metí en la cama, otra vez. Una vuelta, otra vuelta....
Me vuelvo a levantar, me visto y me acuerdo del teléfono.
-"Andá... L..."
Hacía meses que no sabía nada de él.
Llama otra vez y no se que hacer, miro la pantalla mientras el móvil vibra y suena en mis manos.
-¿Si?
_Hola muñeca ¿como estás?
-Contenta me tienes... Le contesto.
_No te enfades princesa (puta manía que tiene de llamarme así) ya sabes lo que pasa, que si mañana la llamo, que si pasado, que si ya para el fin de semana... Además, te tengo una sorpresa...
-Ah, pues mira que bien, ¿salgo corriendo a buscarte o que?
_Me encanta cuando te pones borde... ¿muy enfadada?
-Más bien molesta.
_Bueno anda, bajate que estoy al lado de tu casa ¡sorpresa!
-Humm.. L, me mudé hace meses...
(...)
10 minutos más tarde, y un par de cervezas después, empecé a reír otra vez, nos pusimos al día mutuamente y durante un par de horas, me sentí algo relajada.
Me olvidé un poco de todo, en general.
_Tan guapa como siempre.
-No vayas por ahí...
_¿Que haces esta noche?
-Dormir.
_Va, que ha sido mi cumpleaños. ¿Cenamos y luego salimos?
-No... De verdad, no me apetece.
_Bueno, pues vente a casa y nos vemos una peli o algo y mañana nos vamos de ruta por Madrid.

-Que nooooooo.... no seas cansino, que no quiero.
_Que tontita estás, de verdad.
(...)
Me despido de L, sin no escuchar otras 3 veces la petición de peli más sofá más palomitas y sin que escuche otras 3 negativas, y me subo para casa.
Solamente son las 4, y parece que ha pasado un día entero.
El resto de la tarde lo paso encocretada en el sofá, cambiando incansablemente de canal y sin muchas ganas.
Si no hubiera desaparecido durante tanto tiempo, incluso, si hubiera llamado antes, hace un par de meses ahora no estaría aquí.
Estaría riendo o llorando (depende de la peli) o quizá por ahí, disfrutando en la calle de la noche tan buena que hace pero no, aquí estoy escribiendo y, mirando de vez en cuando el mueble sobre el que debería haber un acuario y pensando

¿Que será lo que le pasa al pez?




miércoles, 21 de julio de 2010

¿?

¿Qué importa ya?

domingo, 18 de julio de 2010

Abandonada

Asi me siento.
No hay más.



jueves, 15 de julio de 2010

Caminando

Y como siempre, en la despedida, me regala un cálido y profundo beso.
Y como siempre, cuando este termina, sin mirarlo una última vez, echo a andar sin mirar atrás.


... y después de andar durante más de 20 minutos, me paré y me pregunté a mi misma:
"¿Que estás haciendo aquí...?"

miércoles, 30 de junio de 2010

Insistiendo(te)

Otra noche sin poder dormir.
Me voy a la cama.
Hace calor pero me tapo con la sábana, cierro los ojos.
No me puedo dormir. Se me acumulan las ideas y los pensamientos
Me levanto y salgo a la terraza, un escalofrío me sacude.
Entro en casa. Enciendo la tele, la apago.
Y entonces, pienso. No quiero hacerlo, pero lo hago.
-¿Que voy a hacer contigo...? me pregunta.
-Solo tienes que quereme ,nada más.
Se rie al otro lado del teléfono (...)
Otra vez rodeada de contradicciones, algo que me dice que si, algo que me dice que no pero, por goleada, gana el no.
En realidad, siempre gana el no. Siempre ha sido así.
Por algún motivo que desconozco siempre me reto al que el no, se transforme en si.
Nunca lo consigo.
Lo sigo intentando.
-¿Ves? Es que hay cosas que no sabes que yo se.
Me río al otro lado del teléfono. (...)
Otra vez... otra vez me siento así, pero totalmente convencida de que esta vez lo que me produce estos sentimientos, si me pertenece.
Es evidente que algo no marcha. Y se lo que es, pero me niego a verlo. Me lo niegan, me lo niego y así, cada cosa que oigo y no me gusta o no me creo (pero que hago que si) la transformo en un diminuto granito de arena.
Un día me di cuenta que había aprendido a relativizar las cosas, pero mal.
Hay cosas que simplemente hay que cortar con ellas.
¡Zaaasssss! y ya está, muerto el pez, se acabó el punto blanco.
Pero, no puedo. Soy muy melona.
Y yo sigo, porque creo, que en el fondo hay algo.

viernes, 25 de junio de 2010

Capas

Las cebollas...

...o se comen, o te hacen llorar.